Mi locura honky tonk
OJOS EN EL MUNDO - (Nashville Tennessee U.S.A)
- Octubre - Diciembre 2004 -
por Randy (Country Río)
El reloj de la estación de los autobuses Greyhound
de Nashville Tn. marca las 8:30 AM hora a la que he llegado
a Music City USA. Hace frío y es 3 de noviembre de
2004.
Camino con una maleta donde llevo lo indispensable en una
mano y en la otra mi inseparable cómplice: mi guitarra.
El cielo esta despejado y más azul que el mismo color
azul, el termómetro marca algo así como 5 grados
centígrados, y dentro mío hay una tormenta de
emociones nunca antes experimentadas. Por un lado he dejado
todo, absolutamente todo atrás, mi familia, mi esposa,
mis amigos, mi adorable comida mexicana. Por otro estoy en
una ciudad que definitivamente es mágica y te hace
sentir como en casa, y buscando algo que muchos llaman locura.
Yo simplemente llamo mi razón para vivir, así
que con un nudo en la garganta me dirijo por lo pronto a un
hotel donde pasar las primeras noches.
La vida en Music City no va a ser nada facil, obviamente para
seguir intentando el sueño, debo conseguir un empleo
que me de para los gastos más indispensables así
como para mandar algún dinero a México y pagar
viejas deudas. A los pocos días me encuentro con la
sorpresa de que lo que yo había planeado no será
como lo pensaba. , Ser mexicano en USA no ayuda en nada para
conseguir un trabajo formal, se necesitan muchos papeles y
permisos que duran años y años para tramitarse,
y yo tan solo traigo mi pasaporte mexicano y mi visa de turista,
así que es tiempo de cambiar la estrategia.
Me encuentro con mis compatriotas, mis paisanos, trabajando
de todo lo que se pueda, y no son trabajos fáciles:
colocar pasto en las residencias, cavar zanjas, colocar cercas
en los ranchos, limpiar casas en construcción, en fin
de todo un poco, así que hay que tragarse el orgullo
y el solo hecho de pensar que por la noche me espera el mundo
honky tonk hace el trabajo rudo mas fácil y llevadero.
Ya por las noches la aventura comienza, y guitarra en mano
recorro la ciudad buscando un espacio donde cantar mis canciones
y covers de mis héroes de toda la vida, Waylon Jennings,
Johnny Cash, Dwight Yoakam, etc.
Lo que llaman las "songwriters nights", son los
shows mas concurridos acá en Nashville donde de todas
partes llegan cantautores de todo el país con la esperanza
de ser escuchados y quien sabe, tal vez y con un poco de suerte
esa noche entre la audiencia se encuentre algún importante
ejecutivo de alguna compañía disquera y lo saque
del anonimato.
Tal vez como me lo dijo un vagabundo que me hizo plática
en alguna ocasión mientras esperaba al camión,
él dijo " en Nashville todo es cuestión
de estar en el lugar indicado a la hora indicada". Él
me comento que había llegado hace 3 días a Nashville
y que no se iría hasta que lo escucharan, era un hombre
de canas en barba y cabello del cual luego me entere que en
realidad no llevaba 3 días sino cerca de 30 años
y que hace mucho tiempo llego a Nashville con una ilusión
que el tiempo se encargo de desbaratar. Perdió absolutamente
todo y se entrego al vicio del alcohol. Debo aceptar que cuando
supe la verdadera historia sentí un nudo en la garganta
y por un momento me vi reflejado en aquel hombre que posiblemente
en su locura tenía mucho de cordura.
Personajes como aquel hombre aparecen con facilidad en una
ciudad donde la cultura musical es increíblemente alta
y desde el hombre que lava platos en un restaurante, hasta
el que trabaja en un banco pasando por aquel que esta en el
campo, son extraordinariamente talentosos escribiendo canciones,
cantando o tocando algún instrumento.
Cuando llega la hora de cantar mis canciones debo aceptarlo
me siento un poco intimidado por tan concurrido talento y
por estar ante una audiencia que no tan solo es publico sino
a la vez juegan el rol de jurado, al poco tiempo me doy cuenta
que lo que tengo a mi favor es que a pesar de la mucha calidad
de las canciones que se presentan cada noche, soy el único
que suena marcadamente diferente, y al terminar el show y
recibir comentarios favorables de mi música, todo aquel
trabajo duro y desgastante que realizo por las mañanas
parece un juego de niños, y todo cobra sentido.
Y así transcurre la vida en Music City. Una ciudad
donde los soñadores tienen un lugar y una oportunidad,
una ciudad que ha ganado mucha reputación mundial y
que tan solo comenzó algún día como eso,
como un simple sueño, y ahora es la meca de la música
country. Yo por lo pronto, seguiré hasta donde pueda
viviendo el sueño honky tonk para el cual no necesariamente
uno debe ser Garth Brooks o Tim Mcgraw sino simplemente poder
mostrar al mundo a través de canciones lo que uno lleva
en su corazón.
Y como me dijo otro personaje de cerca de 80 años de
edad que toca en uno de los bares de la calle Broadway desde
hace 20 años: " Hay gente que sueña mientras
esta dormida y al despertarse por la mañana simplemente
siguen con su vida, pero cuidado de los que se atreven a soñar
despiertos porque ellos son los que cambian al mundo"
Hasta la próxima.
Randy (ª)
(ª) Integrantre del dúo mexicano Country Río
que estuvo en el San Pedro Country Music Festival 2004.
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